Sura 24 · Yuz 18

An-Nur · 24:61

لَيْسَ عَلَى الْأَعْمَىٰ حَرَجٌ وَلَا عَلَى الْأَعْرَجِ حَرَجٌ وَلَا عَلَى الْمَرِيضِ حَرَجٌ وَلَا عَلَىٰ أَنْفُسِكُمْ أَنْ تَأْكُلُوا مِنْ بُيُوتِكُمْ أَوْ بُيُوتِ آبَائِكُمْ أَوْ بُيُوتِ أُمَّهَاتِكُمْ أَوْ بُيُوتِ إِخْوَانِكُمْ أَوْ بُيُوتِ أَخَوَاتِكُمْ أَوْ بُيُوتِ أَعْمَامِكُمْ أَوْ بُيُوتِ عَمَّاتِكُمْ أَوْ بُيُوتِ أَخْوَالِكُمْ أَوْ بُيُوتِ خَالَاتِكُمْ أَوْ مَا مَلَكْتُمْ مَفَاتِحَهُ أَوْ صَدِيقِكُمْ ۚ لَيْسَ عَلَيْكُمْ جُنَاحٌ أَنْ تَأْكُلُوا جَمِيعًا أَوْ أَشْتَاتًا ۚ فَإِذَا دَخَلْتُمْ بُيُوتًا فَسَلِّمُوا عَلَىٰ أَنْفُسِكُمْ تَحِيَّةً مِنْ عِنْدِ اللَّهِ مُبَارَكَةً طَيِّبَةً ۚ كَذَٰلِكَ يُبَيِّنُ اللَّهُ لَكُمُ الْآيَاتِ لَعَلَّكُمْ تَعْقِلُونَ

No es motivo de reproche que el ciego, el cojo, el enfermo ni ustedes mismos coman [de lo que les ofrezcan, ya sea comida procedente] de su propia casa, o de la casa de sus padres o de sus madres o de sus hermanos o de sus hermanas, o de sus tíos o tías paternos, o de sus tíos o tías maternos, o de aquellas [casas] que están a su cargo o [de la casa] de algún amigo; ni incurren en falta si comen juntos o por separado. Pero siempre que entren a [cualquiera de estas] casas, salúdense unos a otros con el saludo de la paz, un saludo bendecido y excelente, como Dios manda. Así es como Dios les aclara Sus Signos para que puedan comprender.

Tafsir

61. No incurre en pecado el ciego, ni el cojo, ni el enfermo, si dejan esas responsabilidades que ya no pueden cumplir, como marchar en el camino de Al-lah al Yihad. Creyentes, no comete pecado quien de ustedes coma de sus propias casas o de las casas de sus hijos, o de las casas de sus padres, madres, hermanos, hermanas, tíos y tías paternos, o tíos y tías maternos, o de aquellas casas cuya protección se les haya confiado, como cuidador o guardia. Tampoco pecan si comen en la casa de un amigo ya que se complace con su visita. No hay problema si comen solos o en grupo. Entonces, cuando entren en alguna casa como las que se mencionaron o en cualquier otra, saluden con la paz a los que estén dentro de ellas diciendo: “La paz sea con ustedes”, pero si no hay nadie dentro de ellas, entonces, salúdense diciendo: “La paz sea sobre nosotros y los siervos piadosos de Al‑lah”. Este es un saludo bendito de Al-lah, Él lo ha legislado para que el amor y el afecto se propaguen entre ustedes. Además, es un saludo agradable, ya que agrada al alma de quien lo oye. Así como Él aclara esta sura, Al-lah explica Sus aleyas con claridad, con la esperanza de que pongan en práctica todo lo que contienen.

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